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El Camino del Xenomorfo
¡Una Historia que Traspasa Medios!

Dicen que innovar no es necesariamente empezar desde cero, sino tomar algo que ya está y llevarlo a un lugar nuevo, esto es justamente lo que pasa con las tres archiconocidas razas del universo de Starcraft.
Desde Starcraft que estamos acostumbrados a la idea del Space Marine, de las criaturas con cuerpos esqueleticos y cabezas largas vulgarmente llamadas Xenomorfos, y también a las razas alienígenas guerreras y místicas estilo Protoss, Chozo o Covenant. Pero ¿de donde viene esta suerte de triada inseparable? ¿Acaso todo esto partió con Starcraft? La verdad es que no.
La idea de tener a tres razas, cada una con habilidades únicas, con campañas para cada quién mostrando diversos puntos de vista de la historia ya era jugable en el año 1999, con la primera entrega de Alien Vs Predator para PC. En este juego podíamos jugar con un  representante de cualquier de las tres razas en un estilo first person shooter, cada cual con una campaña única que mostraba su lado de la historia ¿Suena familiar?

 

¿Pero de donde vino la idea de las armaduras enormes de los terran? ¿De la mente enjambre de los zerg? ¿De las habilidades psíquicas de los Protoss?


Todos estos conceptos ya existían desde el 87 y ya eran representados por razas que se peleaban por el universo, pero no en videojuegos, sino en forma de miniaturas en el juego de mesa WarHammer 40000. Warhammer es conciderado el primer juego de miniaturas coleccionables, donde, en un campo de batalla armado con maquetas sobre una mesa, podías poner a varias facciones a pelear entre si, cada una con sus figuritas únicas, dotadas de habilidades propias de cada raza y facción.
Warhammer en un principio se bazaba en el mundo de la fantasía heroica, con orkos, elfos y caballeros luchando por la supremacía de un mundo al estilo de la Tierra Media. Sin embargo, en un esfuerzo por innovar y llegar a un nuevo público, tomaron todo esto y lo llevaron al espacio en el spin off hubicado en el año 40000. En este nuevo mundo los caballeros pasaron a ser el Imperio del Hombre, cuyas armaduras son una fusión entre tecnología y hidalguía caballeresca, con diseños que hacen honor a su ciega fe en el Dios Emperador. Los elfos pasaron a ser los Eldar, una raza de guerreros místicos con poderes psíquicos comparables a cualquier magia y con armaduras y armas que hasta cierto punto recuerdan a los Protoss.


En este juego también se pueden encontrar orkos, enanos y hasta demonios espaciales, pero sin duda una de las razas más icónicas son los Tiránidos: conocidos simplemente como "El Enjambre" se trata de un compendio de criaturas de todas las formas y tamaños, cuyos diseños siempre recuerdan al clásico xenomorfo de Alien, todos unidos por una mente enjambre, portando el equivalente orgánico de espadas, rifles, metralletas, viajando en naves vivientes y cayendo de esporas desde el cielo en olas de dientes y garras dispuestas a acabar con todo. ¿Te suena conocido?


El universo de warhammer 40000 es tan brutal, que cada uno de los Ultramarines podría darle una dificil batalla al Doom Slayer, cada uno de los Señores del Enjambre podría plantarle cara a la Reina de Espadas y cada uno de los Psíquicos Eldar podría luchar contra varios Altos Templarios a la vez.
Pero nuestra búsqueda no termina aquí. Desde aquí no es dificil mirar a la pelicula Aliens como la inspiración para varios de los conceptos que hemos repasado ¿Pero de donde viene el primer Xenomorfo? ¿De donde viene esta criatura tan única y original que ha inspirado a docenas de sagas de ciencia ficción desde películas hasta videojuegos?
Pues este diseño viene nada más y nada menos que de una pintura, y esta a su ves de la única, increible y retorcida imanigación del famoso pintor H.R. Giger. Conocido por su estilo hermosamente pesadillesco, brillantemente retorcido y sublimemente macabro. Las obras de Giger siempre hacen alusión al erotismo y la muerte a un nivel casi subliminal, como un mensaje escondido a simple vista y teñido de colores opacos y oscuros que le dan a todo un aire alienígena, pero a la vez extrañamente familiar, como un paseo por un purgatorio extraterrestre, como una extraña pesadilla de la cual a veces no deseas despertar.


Giger fue contratado por Ridley Scott para diseñar a la criatura de la primera película Alien. Sin embargo el fue más allá, pues también diseñó a los conocidos facehugger o abrazacaras, a la nave extraterrestre que los protagonistas se encuentran en la primera película, e incluso al misterioso Space Jockey o piloto de esta misma nave, el cual mas adelante pasaría a dar pié a la raza de los Ingenieros.
Como con todas las obras de Giger, el terror del Xenomorfo no es sólo frontal sino también subconsciente, no sólo por como se ve sino por lo que representa. La falta de ojos le quita al espectador toda posibilidad de empatía con este ser, dejándolo como un cazador implacable que surje de la oscuridad y mata sin hacer ruido. Pero más allá de ese terror animal y primitivo de ser la presa, está ese terror más íntimo y visceral que viene con el siclo vital de la criatura, la cual no simplemente te caza para devorarte, sino que invade tu cuerpo, deposita a sus larvas y tal cual una avispa parásita, de destruye de adentro hacia afuera, reduciendote con ello a un mero instrumento de su ciclo vital.
Eso es lo que hace al xenomorfo tan terrible y a la vez tan inspirador, pues se trata de un ser con el que no puedes negociar ni razonar, 
no puedes predecir ni controlar, sino que todo lo que puedes hacer, es rezar por jamás caer en sus garras.


"En el espacio, nadie te oirá gritar." Alien el octavo Pasajero.

 

Viuh Aran

Por

Me encanta la ciencia ficción, los videojuegos, el animé y el ciberpunk. Me gustan las teorías locas y no tan locas sobre videojuegos y sobre universos ficticios y no tan ficticios. Algún día tendré mi propio show de documentales, lo juro por Dieguito Maradona :D
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