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Fin de Mes Yaoi: Yes Ka No Ka Hanbun Ka
De vuelta para mis querid@s fudanshis y fujoshis ♥

¡Estamos de vuelta con la columna de opinión Yaoi! Qué rápido pasó un mes, ¿No?
Aunque técnicamente ya es Junio, quería añadir esto como una celebración al mes #Pride, por lo tanto, a fin de mes tendremos otra columna.

"Sí, No, Quizás?" (Yes ka No ka Hanbun ka) es una novela ligera Yaoi japonesa escrita por Michi Ichiho e ilustrada por Lala Takemiya. Las historias fueron serializadas en la revista trimestral Shosetsu Dear+ desde 2013. Shinshokan ha publicado tres volúmenes, tres historias paralelas y dos Spin-Offs desde Noviembre 2014 bajo la imprenta Dear+ Bunko. Seven Seas Entertainment licenció la serie en inglés para el lanzamiento norteamericano. La serie recibió una adaptación a película de animé a cargo del estudio Lesprit, y fue lanzada el 11 de Diciembre del 2020.

La historia se basa en Kei Kunieda, un presentador de televisión, que es conocido por su conducta profesional, pero su conducta es totalmente contraria en privado. Un día, Ushio Tsuzuki, un animador de Stop-Motion, descubre su personalidad "fuera de cámaras" por casualidad al encontrarse en un mini market y tener un accidente en bicicleta a manos de Kei, quien lastima la muñeca de Ushio. Kei es forzado a ayudar a Ushio mientras se recupera, y en un intento de prevenirlo de descubrir su secreto, le dice que su nombre es "Owari". Ushio, de todas maneras, llega a enamorarse de Kei por quien es, mientras este último lucha contra sus propios sentimientos mientras esconde su verdad de Ushio.

Si hay algo que Kei Kunieda sabe de si mismo, es que es básicamente un imbécil. Toda su vida lo ha sido. Solo aprendió que si actua de manera distinta alrededor de las personas, estas lo querrán. Así que desde su infancia ha perfeccionado el arte de tener dos caras: Una privada y una pública. Entre eso y su voz encantadora con un poco común pero buen tono de enunciación, llega a trabajar como presentador de televisión (No como una gran celebridad, pero aún reconocible). Es una buena vida, considerándolo todo, mientras nadie que no sean sus padres sepan quién es él.

La combinación de auto-percepción brutal y engaño total es lo que hace que esta novela funcione. Generalmente, una novela romántica es tan buena como el desarrollo de su pareja principal, y si esta novela no hubiera estado escrita en primera persona desde la vista de Kei Kunieda, hay una alta probabilidad de que esta no hubiese sido tan encantadora. Eso ocurre porque desde afuera, no es más que un tipo con un desorden de personalidad. El tipo de personaje que normalmente vemos como el rival malvado que el protagonista tiene que derrotar para triunfar al final. Eso, en cierta medida, sigue siendo verdad, ya que Kei es su propio peor enemigo, más que ser un personaje completamente separado, creando un conflicto interno que mantiene la historia interesante mientras llena poco a poco los principios del género.

Naturalmente, una de esas obligaciones es que Kei y Ushio se junten. Acá, la autora Michi Ichiho juega con los tropos esperados y con sus fórmulas de romance contemporáneo, creando un cuento que es simultáneamente un triángulo amoroso. Una historia de enemigos a amantes y de amigos a amantes. Todo esto articula la difícil relación de Kunieda consigo mismo y con otros: Cuando conoce a Tsuzuki por primera vez como "Kei del trabajo", Uchio se siente atraido inmediatamente a él, mientras que Kei no se siente de la misma manera. Luego, con el accidente en bicicleta, Kei lastima la muñeca de Ushio y provoca que ambos comiencen una amistad, pero es el 'Kei real' el que empieza a caer en las redes de Ushio mientras le escucha hablar sobre cuánto le agrada el "Kei del trabajo". A medida que la amistad entre ambos se profundiza, Kei no puede decidir si está celoso de su "otro yo" o feliz de poder pasar el tiempo junto a la persona que le está gustando, creando la pieza final de la dinámica. Así que desde la visión de su "yo trabajador", es una historia de enemigos a amantes, mientras que su "yo real" es quien está pasando de amigos a amantes y ese triángulo amoroso existe entre ambos Kunieda y Tsuzuki. Eso, al leerlo, suena un poco confuso pero funciona en la práctica para crear la tensión necesaria para un buen romance, mientras se va confirmando que Uchio vale toda la preocupación que pasa Kei. Con la narración siendo exclusivamente de Kei, solo podemos adivinar la posición de Uchio en todo esto. La opción de no separar la narrativa entre ambos, sea en primera o tercera persona, es una excelente decisión, porque de esa manera no nos podemos permitir perder de vista el hecho de que Kunieda tiene un montón de problemas de personalidad que trabajar a través de la historia y que, de hecho, trata (Solo que pasó demasiado tiempo trabajando en su máscara que perdió toda perspectiva en cuanto la necesita después de todo).

Nada de esto justifica o asevera que Tsuzuki no sea una persona con fallas también, porque las tiene. Pero sus problemas son típicos, demasiado comunes, mientras que Kunieda creó demasiados problemas personales y está luchando con las consecuencias. Además, Kei nunca tuvo una relación amorosa antes (Nunca estuvo interesado; claramente tuvo oportunidades), por lo que intenta trabajar en eso, al mismo tiempo forzando a través de todo lo que le dijo la sociedad sobre relaciones homosexuales, que son sinónimo de "No estar bien" en este ambiente, aunque pareciera que la homofobia es bastante menor que en varias historias BL o yuri. También es interesante remarcar que Tsuzuki se refiere así mismo como bisexual en una entrevista que Kunieda se topa, pero luego dice que no está seguro de su orientación sexual sea completamente representada por ese término (Porque él se siente atraido a un tipo bastante específico de personas, sin cuestionarse el género, por lo que suena más a Pansexualidad o a un término que él o Michi Ichiho quizás no conocen). Ver a un personaje cuestionar su sexualidad en una novela BL como esta, más que ir por el lado de los tropos "¡Pero no soy gay!" o "Solo soy gay por tí", es impactante y solo podemos esperar que más autores sigan el ejemplo proporcionado por Michi Ichiro.

"¿Sí, No, Quizás?" es una novela romántica en el sentido que se usa en la literatura occidental, por lo tanto, hay escenas de sexo presentes en el escrito. Son moderadamente explícitas y libres a larga escala del lenguaje más ridículo, donde semejantes escenas pueden resultar en desconcertantes malos entendidos del BL. Aunque si estás interesado en la novela, pero no en el sexo, saltarse las escenas sexuales es totalmente posible sin perder nada impactante a nivel de trama.

En su núcleo, hay algo muy tierno de esta historia. No se presenta como tal, pero se trata sobre encontrar a alguien que te ame y que ame más tu lado oscuro, algo que Kei nunca siquiera consideró ni mucho menos quería. Usando las profesiones de un presentador de televisión y un animador de Stop-Motion también agrega mayor interés a la historia. El arte de Lala Takemiya es a veces sobretonificado, al punto en que los personajes parecen magullados, pero bueno, no hay muchas ilustraciones de las cuales preocuparse. Puede que "¿Sí, No, Quizás?" no sea una novela perfecta, pero definitivamente es una muy buena y recomendable, al igual que ver la versión animada.

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僕が正義だ!
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