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Ghost in the Shell (1995), Mamoru Oshii.
La perdida de la identidad en las autopistas de la información.

Sinopsis: Año 2029. En una enorme megametroópolis, una mujer cyborg investiga las siniestras actividades de un misteriosos hacker, un supercriminal que está invadiendo las autopistas de la información.

Cuando hablamos de este título nos encontramos frente a la única cinta que puede posicionarse al mismo nivel de Akira (1988) en lo que respecta a la reflexión cinematográfica animada sobre la identidad en una sociedad cyberpunk llena de problemáticas sociales y filosóficas sobre el concepto de la humanidad en sí misma. En esta adaptación del manga de Masamune Shirow que se publicó entre 1989 y 1990, nos enfrentamos a las cuestiones que los hijos de la generación de la postguerra plantearon en las últimas dos décadas del siglo pasado: el temor a la tecnológia desbocada y a un poder que no es controlado, no es beneficioso para todos, es limitado solo a unos pocos. 

Hay que partir por fijarnos en la ambientación de un mundo hipertecnificado donde la tecnología se ha manifestado como una necesidad imperiosa en todo orden y considerar que ya resulta imposible diferenciar lo que es humano de lo que ya no lo es. En este contexto la Sección 9, una fuerza policial de operaciones encubiertas encabezada por la Mayor Kusanagi, la perla de esta historia en la cuál la revelación de la naturaleza de la protagonista es un viaje dosificado de un puzzle entre los elementos personales de la mente y las emociones con ciertas piezas de la frialdad de la tecnología y programaciones robóticas. Esta configuración tal rompecabezas nos invita a armarlo mientras que seguimos una historia tan entretenida en el suceso natural de las acciones plasmadas en el guión.

¿Qué es lo que te hace humano?, ¿Dónde están los límites de la personalidad respecto a un mundo cada vez más homogéneo? Las respuestas a estas preguntas no las vamos a encontrar de manera explícita en el guion de Kazunori Ito , sino que se ofrece una idea que te invita a sacar tu propia conclusión. Y es que en realidad queda la sensación de que algo falta, de que algo debe decirse, pero que no se menciona en ningún momento, y es que condensar una obra de tal profundidad filosófica resulta imposible en poco menos de 90 minutos y esto mismo hace que se pierda un poco de la fuerza narrativa de los personajes secundarios, pero que se compensa en la capacidad de generar un contraste notable entre las potentes luces y modernos edificios que llenan la ciudad con ciertos elementos sutiles que te muestran que ese avance tecnológico no incluyó a todos, puesto que la pobreza y el abandono social sigue presente al igual que en nuestros tiempos. Es por este motivo que se puede decir que esta historia es una prognosis de lo que sucedería si solo le ponemos atención a la modernización tecnológica dejando de lado la humanización que se pierde incluso ahora mismo.

La historia se fortalece con un diseño artístico de los decorados y fondos de un nivel impecable y que en ningún momento se abandona el notable grado de detalle. En lo que personaje respecta la fluides en los movimientos. La banda sonora a cargo de mezcla impecablemente piezas electrónicas muy acorde al estilo visual con coros más dramáticos que potencian el drama de las líneas y problemáticas de lo que ocurre en pantalla.

En definitiva: una pieza de trabajo que requiere un visionado a profundidad y por qué no un par de repeticiones para ahondar en lo que significa la humanidad en tiempos dondela hiperconectividad a nivel tecnológico posterga otros asuntos tan importantes como la comunidad y el mismo trabajo social. La reflexión inequívoca de este monumental trabajo de animación no es otro que la introspección hacia nuestro rol en la sociedad, nuestra capacidad de adaptar la tecnología a nosotros a un ritmo donde la individualidad no saque provecho de aquellos compoentes sociales que queda atrás.

 

Ficha técnica:

Título: Ghost in the Shell (Kokaku Kidotai).
Género: Animación, crimen, ciencia ficción.
Duración: 83 minutos.
Dirección: Mamoru Oshii
Año de estreno: 1995.
 

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Chuchu lovely munimuni muramura,
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