Disco Logo
Cargando...
Mako, la princesa japonesa que tuvo que renunciar a su status real por amor.
Una polémica iniciada hace 4 años atrás, llegó a su fin durante la jornada del pasado martes 26 de Octubre.

La princesa Mako (ahora ex miembro) de la casa imperial japonesa, contrajo matrimonio con su novio de universidad, Kei Komuro: Un joven de origen "plebeyo" de 30 años.

En una discreta ceremonia, totalmente opuesta a una celebración tradicional como lo ameritaba su estatus real, Mako y Kei Komuro se limitaron a registrar su matrimonio civil, sin cumplir con los ritos asociados a las bodas imperiales japonesas.

Boda imperial japonesa.

Quizás muchos se pregunten... ¿por qué un acontecimiento tan relevante, como el matrimonio de un miembro de la realeza nipona, no tuvo una ceremonia apropiada y además ha generado tanta conmoción?

¿Quién es Mako?

Antes de entrar en detalles, te contamos quien es la protagonista de esta noticia: Mako, de 30 años, es la primera hija del principe Akishino, hermano menor del actual emperador Naruhito

Nacida un 23 de octubre de 1991, inicialmente siguió la tradición real y asistió a la escuela de élite de Gakushuin, donde suelen estudiar los miembros de la familia imperial.  Su carrera universitaria fue desarollada en la Universidad Cristiana Internacional de Tokio, donde estudió arte y patrimonio cultural. Después, decidió estudiar un master de Museología en la Universidad de Leicester (Inglaterra).

Actualmente Mako trabaja como investigadora en una filial del Museo Universitario de la Universidad de Tokio.

Mako y Kei: una historia de amor sacudida por la atención mediática

La relación entre Mako y Kei Komuro comienza en una reunión de estudiantes de la Universidad Cristiana Internacional de Tokio en el año 2012 donde ambos estudiaban. Procedente de Yokohama, Kei Komuro estudió Derecho de los negocios en la escuela de Hitotsubashi University. Fue un estudiante destacado y, recientemente, se graduó en la facultad de derecho de la Universidad de Fordham en EE.UU. con un título de Juris Doctor en mayo y tomó el examen del estado de Nueva York en Julio.  Actualmente trabaja en un bufete de abogados en la misma ciudad.

Pese a su destacado currículo profesional, apenas se dio a conocer la relación con Mako, Kei estuvo bajo la observación y constante acoso de la prensa japonesa quienes cuestionaban su origen humilde. La pareja se comprometió extraoficialmente en septiembre de 2017, pero los rituales tradicionales de compromiso y boda se pospusieron,cuando la prensa dio a conocer una disputa entre la madre de Komuro con su ex pareja por una supuesta deuda ella debía pagar por una suma de 31.000 euros que ella utilizó para costear los estudios en el extranjero de su hijo.  La boda estaba programada para realizarse en noviembre de 2018, pero el problema económico de la madre de Kei alteró todo lo previsto. 

Y debido al constante acoso de los medios de comunicación, Kei se mudó a Nueva York para estudiar derecho. Los novios estuvieron separados durante toda la pandemia, y solo se mantuvieron en contacto a través de internet.

Cansado de las polémicas, en abril de este año, Kei Komuro emitió una declaración de 24 páginas, donde manifestó su determinación de casarse con Mako, además de aclarar la controversia monetaria que involucraba a su madre y la ex pareja de ella.
Regresó a Japón en septiembre de este año, y su reaparición, no estuvo exenta de polémicas debido a su apariencia con ropa informal y cabello largo tomado en una cola de caballo. 

Los medios japoneses se refirieron en duros términos a su aspecto indicando que eso no era lo correcto para el prometido de la princesa Mako. Lamentablemente esta situación de constante presión mediática, ha causado problemas de salud en Mako, que desarrolló un cuadro de estrés postraumatico. 

Sin embargo, esto no la ha detenido en sus esfuerzos por lograr la aprobación y apoyo de la sociedad japonesa a su relación con Kei. De acuerdo con la Ley de la Casa Imperial, cuando un miembro femenino de la monarquía japonesa contrae matrimonio, recibe un pago por un monto de 140 millones de yenes(el equivalente a 1,23 millones de dólares) como una compensación económica por perder sus privilegios y estatus, pero Mako decidió no aceptar ese pago.

Y contra todo pronóstico, Mako finalmente logró casarse con Kei Komuro el pasado Martes,. dia 26 de Octubre, y esperan iniciar proximamente su nueva vida en Estados Unidos, emigrando a la ciudad de Nueva York.

La medida ha generado inevitablemente,comparaciones con los miembros de la realeza británica Meghan Markle y el príncipe Harry, quienes también también renunciaron a sus privilegios y derechos para proteger a su familia.

El trono del Crisantemo: tradición y un largo historial de desventajas para sus miembros femeninos

Aunque en occidente conocemos de cerca las monarquías, principalmente de países europeos como Inglaterra, Monaco y España, ninguna de ellas podría compararse a la monarquía Japonesa. 
Para comprender estas diferencias y todo el escándalo generado por la boda de Mako y Kei Komuro, contactamos al historiador, profesor de historia, fundador del sitio Japonistas Chile, y autor del libro "Sociedad y costumbres del Japón", Paulo Delgado.

Amablemente nos explicó algunas características que distinguen a Japón de las monarquías occidentales y también como ha afectado la desigualdad de género a las mujeres del imperio nipón:

  • La monarquía japonesa es una de las más antiguas y tradicionalistas del mundo, con un severo protocolo del que no escapa nadie. Cada acción realizada por sus miembros no es al azar sino el resultado de una previa planificación por parte de un equipo encargado de velar por el cumplimiento de los protocolos y relaciones diplómaticas de la casa imperial.
  • La emperatriz Emerita Michiko, abuela de Mako, fue la primera plebeya en casarse con un miembro de la familia imperial japonesa. Debido a la presión mediática, perdió temporalmente la voz en 1993.

 

  • Para la sociedad japonesa, pertenecer a la monarquía equivale tener una reputación intachable, algo que Kei Komuro (el prometido y ahora esposo de Mako) según la sociedad japonesa, no cumple.
  • En Japón se realizaron marchas en oposición a este matrimonio, porque consideraban que este suceso deshonra al trono del crisantemo (su símbolo nacional). 

  • Las mujeres tienen prohibido heredar el trono, aunque ha tenido ocho gobernantes femeninas en su historia. Los emperadores de Japón remontan su linaje a la diosa sintoísta del sol, Amaterasu.
  • Los miembros masculinos de la casa imperial no pierden ningún beneficio al contraer matrimonio con una plebeya, a diferencia de las mujeres, quienes al casarse con un plebeyo pierden automaticamente todo sus derechos y beneficios.
  • Esta desventaja frente a sus pares masculinos, es una muestra de las dificultades que enfrentan las mujeres de la familia imperial japonesa donde se cuestiona la desigualdad de género y una vulneración a los derechos humanos como la libertad de elegir a una pareja sin sufrir consecuencias por ello.
  • Tras la salida de Mako de la familia imperial, el número de miembros desciende a 17, de los cuales solamente tres varones forman parte de la línea de sucesión.
  • Pese al reducido número de herederos al trono, los conservadores, incluidos los políticos del gobernante Partido Liberal Democrático, se han opuesto a propuestas para cambiar la ley y permitir que las mujeres asciendan al trono.
  • En conclusión, la vida de un miembro de la casa imperial japonesa especial del género femenino, está lejos de ser un cuento de hadas, pero afortunadamente esta historia, pese a todas las dificultades tiene un final feliz.
     
Por

Híbrido de adulto autónomo y eterna friki
Comparte este artículo